
SINGAPUR ES UN PAÍS. PERO TAMBIÉN UN A CIUDAD.
Si tengo que elegir un interés por comenzar, Singapur es muy reconocido en el mundo, cuando lo buscamos en el mapa no lo veamos a primera vista. Tenemos que buscar muy bien, si esta allí, es pequeño pero es poderoso. Con sus 710 km2 ocupa el puesto 191º del ranking de países por superfice, pero se las arregló para ser una de las economías mas importantes del mundo. Para resolver el problema de la falta de espacio, el gobierno manda a rellenar tierras constantemente, creando un terrible impacto en el ecosistema. Desde 1960, la superficie del país creció en un 20% y ya hay proyectos para comenzar a construir bajo tierra, hasta 38 pisos subterráneos. Increible pero cierto.
La ciudad de la multas:
Si Singapur es una ciudad conocida por algo es por su política represiva y por su ilimitado número demultas y prohibiciones que en Europa podríamos considerar normales. En inglés, haciendo un juego de palabras, se suele definir Singapur como «The Fine City«.
El importe de las sanciones y los castigos asociados también son dignos de mención: podéis desde pagar 500€ de multa por tirar basura en la calle a ser condenados a pena de muerte si lleváis drogas. También son habituales los castigos físicos, los robos y otros delitos llevan asociados un determinado número de latigazos.
Si algo puede llamar la atención a los europeos es la prohibición de venta de chicles, y es que el coste por limpiar un chicle de la calle supera en múltiples veces el precio del propio chicle (y no digamos la parte que le llega al gobierno en concepto de impuestos). Actualmente sólo se pueden comprar chicles en las farmacias bajo receta médica.
La multa que más nos gusta a nosotros son los 150SGD (unos 75€) que hay de sanción por no tirar de la cadena. ¿Cómo saben si tiras o no? Singapur es una ciudad limpísima y en todos los aseos públicos hay un limpiador casi continuamente. Es increíble como cada vez que uno sale de un baño entra alguien a limpiarlo.
Otras prohibiciones también curiosas con multas importantes son:
- No comer ni beber en el metro (entendemos lo de comer, pero casi inconscientemente bebíamos cualquier refresco).
- No fumar en los lugares prohibidos (¿algún día se aplicará en España?).
- Posesión de drogas puede llevar implícita la pena de muerte.
- No alimentar a las palomas.
- No orinar en los ascensores (¿realmente alguien hacía esto antes de la prohibición?).
No podrás comprar chicle, pero la prostitución es legal…
De todas las leyes, la que más nos llamó la atención fue ésta. En un país taaaan estricto no podíamos creer como la prostitución está permitida. Hablando con los locales, nos contaron que el gobierno decidió tomar esta decisión ya que es algo que igualmente va a pasar, sea legal o no, entonces mejor que estuviera regulado. Las prostitutas tienen que sacar una licencia que se renueva cada seis meses después de pasar un chequeo médico. De esa forma evitan la dispersión de enfermades.
Tristemente, Singapur se convirtió en un destino de prostitución de lujo, y la demanda aumenta más de un 20% durante la carrera nocturna de Fórmula 1 en Septiembre. Los empresarios ricos que presencian el evento contratan “compañeras” para hacerlas pasar por sus mujeres, y tienen muchas pretensiones a la hora de elegir. Eso sí, están dispuestos a pagar hasta USD 50.000 por tan sólo unas horas.
Otra perlita (negra) sucedió este año cuando condenaron a tres árbitros libaneses por arreglo de partidos en Singapur, el pago no era en efectivo, sino a cambio de costosas prostitutas.
Yo, políglota: los cuatro idiomas oficiales de Singapur
Te contamos que si Singapur fuese mujer, sería políglota. Como resultado de su multiculturalidad, el país tiene cuatro lenguas oficiales: inglés, chino mandarín, tamil (del sur de India) y malayo. Ah, y una no oficial: el Singlish, una deformación del inglés donde se mezcla con las otros tres idiomas, en especial con el malayo. El Singlish es el idioma casual que usan cuando las personas no hablan el mismo idioma nativo, pero lo consideran vulgar para situaciones formales.
Si escuchás que dicen “lah” después de cada oración, o te dicen “We go makan” cuando quieren ir a comer, estás experimentando el singlish en primera persona. No será reconocido por el gobierno, pero es una marca registrada del país.
Take away, please!
Una de las curiosidades que más llama la atención del Sudeste Asiático, es que cuando pedís una bebida de envase retornable para llevar, te la den en una bolsita para así quedarse con el envase. Pero claro, Singapur es muy top y quiso inventar esta manera híbrida de llevar tus bebidas. Ideal para dejar colgada en el clavo de los árboles (?) mientras hacés gimnasia.
¿Vasos en bolsita?
¿Sabías que podés andar en góndola adentro de un shopping? Singapur todo lo puede…
La adicción por el shopping y por gastar plata en cualquier porquería cosa, lleva a puntos extremos como éste. Para que tu “shopping experience” sea única e inolvidable, podés pasear por el shopping Marina Bay Sands nada más ni nada menos que… ¡en góndola! Un paseo de 10 minutos viendo vidrieras y gente pasar te va a costar USD 8. El clímax del viaje llega cuando el intrépido gondolero mueve el barco para los costados, haciéndote sentir en una tormenta de altamar (entiéndase la ironía).
¿Góndolas adentro del shopping? ¡Claro que sí!
Cuando calienta el sol (me cubro la cara)…
La obsesión por la piel blanca como un papel es común en Asia, y claro que esta señorita superficial que es Singapur no podía quedarse afuera de la tendencia. La ecuación por estas tierras dice que piel bronceada = trabajar bajo el sol = clase baja. Sin ningún pudor, madres nos mostraron fotos de sus hijos y nos dijeron “no es muy lindo, es demasiado oscuro”. Por eso, además de la interminable variedad de cremas blanqueadoras que se ponen cada noche antes de ir a dormir, las mujeres siempre van a andar con un paraguas para cubrirse del sol. Justamente lo opuesto a lo que pasa por casa. Costumbres como ésta nos hacen acordar que estamos del otro lado del mundo.
Cuando calienta el sol, aquí en Singapur…
HDB, donde vive el pueblo
Si bien Singapur es famoso por su calidad de vida y es el país con el 4to PBI per cápita más alto del mundo, muy pocos son los que pueden permitirse el lujo de vivir en una casa, ni siquiera en un condominio. Para los que no son Eduardo Saverin (co-fundador de Facebook que vive en Singapur) les quedan los poco elegantes cuadrados de cemento conocidos como HDB (House Development Board), la solución a los problemas de espacio que dio el gobierno por ahora. Pero a diferencia de otros países, vivir en estos edificios públicos no es considerado un signo de pobreza, si no diríamos que un 85% del país es pobre y nada más lejos de la realidad. Los del centro de la ciudad siguen siendo tan prohibitivos como vivir en un lujoso condominio de las afueras, por eso la mayoría vive en barrios como Tampines, Woodlands, Geylang o Bukit Merah.
Los complejos tienen casi todo lo que se necesita para no tener que ir al centro de la ciudad. Hay escuelas, hospitales, patios de comida, supermercados, áreas deportivas, parques, etc. Además los HDB tienen otro gran beneficio que podés descubrir haciendo.
Estacionamientos para bicicletas… ¡de dos pisos!
Si hay algo que caracteriza al país es la falta de espacio. Todos sus estacionamientos son de varios pisos… ¡hasta los de bicicletas!
Estacionamiento para bicicletas a la salida del MRT.
Enviando objetos al más allá…
Gran parte de la población del país es de orígen chino. Como tales, la tradición dice que todos los años le deben enviar objetos que sus familiares puedan necesitar en la dimensión desconocida. ¿Cómo lo hacen? No te pierdas “Enviando regalos al más allá al estilo chino”…
Autos para mandar al más allá…
Todos juntos en contra del crimen
Sin duda, Singapur es uno de los países más seguros del mundo, pero nada de dormirse en los laureles. Durante nuestra visita en el 2009 pudimos participar de la campaña “Low crime doesn’t mean no crime” y en la actualidad ponen estos carteles en los lugares donde se cometió un crimen para alertar a los vecinos.
“Low crime doesn´t mean no crime”
